El cliente soñaba con un ambiente de espíritu moderno y jóven para servir un nuevo y único concepto de comida asiática. El concepto de diseño debía reinterpretar y reflejar la riqueza de las culturas asiáticas de forma innovadora para crear un ambiente moderno y casual.  El dragón chino fue la inspiración para diseñar el elemento principal en el cielo; un elemento que empieza a aparecer sútilmente sobre el área de ingreso y captura la atención del usuario por su movimiento y su color, y a la vez aporta detalles de luz y mucho dinamismo al espacio.

Los colores vibrantes del Festival Holi en India fueron la inspiración para la paleta de colores que destaca desde el mobiliario y las paredes, hasta el impactante mural realizado por el reconocido artista guatemalteco: Jose Miguel Muñoz. Las diferentes texturas en las paredes reflejan el uso de textiles y materiales en la cultura de Vietnman y Tailandia. Hong Kong y Japón aportaron la limpieza y contemporaneidad al espacio. El resultado final fue un restaurante con mucha personalidad en cada uno de sus ambientes.

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