

El cliente buscaba generar un concepto del restaurante Le Café en un espacio más de 10 veces menor a lo que es el restaurante. De esta idea nace Petite Le Café. Se diseñó el espacio para lograr la mayor cantidad de mesas posibles sin restarle importancia al área de barra y exhibición de producto. Se diseñó el cielo falso de madera clara con una patrón de líneas ortogonales que incorporan sobria y elegantemente los perfiles de iluminación que integran el área interior con la exterior. La paleta de colores es muy neutra en el interior, permitiendo que el producto sea el protagonista en este pequeño espacio. El color turquesa, utilizado en toda la fachada exterior, se integra perfectamente a la jardinización y llama la atención desde las calles, invitando al usuario a ingresar.