El espacio que anteriormente era utilizado como una bodega se convierte en un espacio cómodo y agradable que ofrece al usuario diferentes ambientes para relajarse: un área de lounge, mesas para sentarse y una barra para una estadía más corta. El uso de materiales locales hace que el espacio sea muy acogedor. El piso de concreto pulido en los colores de la marca ayuda a integrar los diferentes ambientes. Resaltan a la vista las paredes forradas con lámina troquelada, los acentos con vegetación natural, el ladrillo pintado en blanco, las bancas de madera en su tono natural y justo al entrar se puede apreciar un mural con el logo de Glad. Las lámparas blancas de metal y las tuberías expuestas en color naranja le dan el toque final a los techos altos. Se aprovecharon las tres aperturas en la fachada principal y la altura del local para lograr un espacio que brinda iluminación y ventilación natural.

Ver más proyectos >